Opinión general
No seré yo quien critique los exabruptos del Sr. Mejide -bufo con ínfulas de chambelán- porque bastante tiene con verse obligado a ganar las habichuelas que degusta su exquisito paladar, supeditando ese gran talento que esconde bajo la fría y contumaz calva que lo corona, al poder de un puñado de euros. (Ya se sabe: “poderoso caballero es D. Dinero”, que diría el clásico). No, señor. Mi crítica se dirige hacia la cadena que lo sustenta y que, con apostar por semejante “actuación chocarrera”, no hace sino convertirse en vehículo del mal gusto y peor educación. Pero como soy consciente de que en los tiempos que corren semejante proceder es el camino más fácil para alcanzar pingües beneficios, sólo quiero exponer algunas apreciaciones -entre las múltiples que se me ocurren- por si “alguien” ; pudiera compartirlas con mi ignorante persona. A saber:1º¿Por qué los ofensivos comentarios que se lanzan a los concursantes con mayoría de edad no se hacen, igualmente, con los menores? ¿Se debe -quizás- a que si también se realizaran serían “castigados 221; por ley? 2º Los contratos de los participantes incluyen el vilipendio? 3º ¿Es lícito que un miembro del jurado valore el trabajo de un participante que -fuera del concurso- tiene como alumno de su academia? ¿No se trata de “conflicto de intereses?
En fin: ¡País! (que exclamaría Forges)
Opinión general
No seré yo quien critique los exabruptos del Sr. Mejide -bufo con ínfulas de chambelán- porque bastante tiene con verse obligado a ganar las habichuelas que degusta su exquisito paladar, supeditando ese gran talento que esconde bajo la fría y contumaz calva que lo corona, al poder de un puñado de euros. (Ya se sabe: “poderoso caballero es D. Dinero”, que diría el clásico). No, señor. Mi crítica se dirige hacia la cadena que lo sustenta y que, con apostar por semejante “actuación chocarrera”, no hace sino convertirse en vehículo del mal gusto y peor educación. Pero como soy consciente de que en los tiempos que corren semejante proceder es el camino más fácil para alcanzar pingües beneficios, sólo quiero exponer algunas apreciaciones -entre las múltiples que se me ocurren- por si “alguien” ; pudiera compartirlas con mi ignorante persona. A saber:1º¿Por qué los ofensivos comentarios que se lanzan a los concursantes con mayoría de edad no se hacen, igualmente, con los menores? ¿Se debe -quizás- a que si también se realizaran serían “castigados 221; por ley? 2º Los contratos de los participantes incluyen el vilipendio? 3º ¿Es lícito que un miembro del jurado valore el trabajo de un participante que -fuera del concurso- tiene como alumno de su academia? ¿No se trata de “conflicto de intereses?
En fin: ¡País! (que exclamaría Forges)



















